Nosotros


NosotrosHace ya algunos años (fue en el año 2.000) cuando, guiándonos exclusivamente por nuestra intuición -ya que no lo conocíamos de nada-, vinimos a descansar unos días a Los Caños de Meca. Desde el primer momento, ambos tuvimos la sensación de encontrarnos en el lugar donde encajábamos y, cuando dábamos un paseo por la playa del faro o por el parque natural, soñábamos con vivir aquí algún día.

Parecía un sueño muy lejano y nos consolábamos pensando que, después de mucho tiempo, a lo mejor lo conseguíamos. Pero, cuando terminaron nuestras vacaciones, nos dio mucha pena dejar todo esto y fue entonces cuando nos planteamos: ¿y por qué no nos venimos a vivir aquí ya?

Desde ese momento, pusimos todo nuestro empeño e ilusión en conseguir lo que queríamos: buscamos el lugar más privilegiado y, al año siguiente, ya estábamos en Los Caños construyendo unas casitas – convertidas ahora en un precioso complejo de color blanco y arquitectura respetuosa de la zona, con detalles artesanales – como medio para conseguir 2 cosas: nuestro sueño de vivir felices en el lugar que habíamos elegido y poder ofrecerlas a aquellos que también quisieran venir a encontrar el entorno adecuado donde conectarse con sus sueños.

Después, han ocurrido muchas cosas más, siendo la más importante el que vino a formar parte de nuestra familia nuestra queridísima hija, que llegó con nosotros desde China hasta Los Caños. Hemos vivido muy felices aquí y, aunque actualmente habitamos en otro lugar, venimos siempre que podemos a nuestra casita del Atrapasueños, que fue la primera a la que venimos a vivir, antes de las demás, y que hemos conservado y reformado con mucho cariño. Es un lugar al que nos sentimos muy apegados y que tiene para nosotros una energía muy especial, además de contar ya con muchos recuerdos.

Detalle AtrapasueñosEn cuanto al nombre de Casa del Atrapasueños, la idea surgió por lo que significa este símbolo: es un objeto proveniente de la cultura nativo-americana que, básicamente, consiste en un círculo adornado con bonitas plumas y relleno de una red cuyo fin es atrapar los malos sueños y dejar que sólo atraviesen la misma los buenos. Las madres lo colgaban encima de donde dormían sus bebés para ahuyentar sus pesadillas y que tuvieran felices sueños. Además de este fin, también se cree que podía ser utilizado como una puerta espiritual hacia el mundo de los sueños y los deseos personales.

Así pues, esperamos que encontréis aquí el lugar idóneo para recordar vuestros sueños más felices y empezar a plantearos que se pueden hacer realidad.

Ángel y Patty.